Las pulseras de actividad podrían no ayudar a perder peso, según un estudio


Las pulseras de actividad y seguimiento físico tipo Fitbit o Jawbone  se han convertido en el accesorio imprescindible para los aficionados a la actividad física, pero estos wearables que monitorizan la actividad física de los usuarios no ayudan a las personas a perder peso, según ha descubierto un reciente estudio científico.

La investigación que ha durado dos años puso en evidencia que los dispositivos eran en realidad menos eficaces para alentar a las personas a perder peso que simplemente seguir un plan tradicional combinando dieta y ejercicio, ya que estas pulseras de actividad no logran motivar a los usuarios a hacer más ejercicio durante el día. Como veis al final volvemos a los principios fundamentales, ¡no me sorprende!

Los científicos sospechan que la gente termina poniendo demasiadas esperanzas en estos dispositivos, por si solos, les ayuden a cambiar su estado de salud, desarrollando una falsa sensación de seguridad pero sin hacer nada por su propia iniciativa. En realidad se comportarían mucho mejor confiando en su propia fuerza de voluntad y olvidando el gadget que llevan en la muñeca.

Estos dispositivos cuyos precios rondan los 100 euros según lo que yo he visto en Amazon:

Ahora bien existen muchos otros modelos de pulseras de actividad más o menos antiguos o completos con precios a partir de 25 euros. Yo os he puesto modelos gama alta (sin incluir dispositivos como el Appel Watch o el reloj de Withings cuyos precios son mucho más elevados).

pulseras actividad fisica opiniones

Se llevan en la muñeca o el brazo y sirven para controlar la actividad física, las calorías quemadas, la frecuencia cardíaca y la calidad del sueño, pero eso no implica que mas allá del análisis estadístico o la curiosidad el dispositivo aporte un verdadero valor a todos los usuarios que lo llevan puesto, quizás excluyendo a los deportistas el resto de usuarios podrían encontrarse en la categoría que describe este estudio científico y para quienes estos wearables no serian más que un placebo.

Volviendo al estudio, los investigadores monitorizaron a  470 personas con sobrepeso u obesidad, con edades comprendidas entre los 18 y los 35 años, durante 24 meses. A todos los participantes en el estudio se les prescribió: una dieta baja en calorías, un plan de ejercicio e invitaciones a reuniones periódicas de grupo.

Después de seis meses, a la mitad del grupo se le dio un brazalete Fit Core, que registra la actividad y guarda en un programa informático todos los datos que mide y que también permite a sus usuarios registrar su dieta. A la otra mitad se les dijo simplemente que supervisaran su ejercicio y dieta por sí mismos.

Los investigadores, cuyos resultados se han publicado en el Journal of American Medical Association (JAMA), encontraron que los pacientes que recibieron los brazaletes perdieron menos peso que los que controlaban su propia actividad.

El grupo que usaba las pulseras de actividad Fit Core perdió un promedio de 3,6 kilos durante los dos años, en comparación con un promedio de 5,9 kilos del otro grupo.

Una cosa sin embargo es clara, en ambos casos hubo pérdida de peso, pero lo que también es evidente es que parece existir una “relajación” por parte de los usuarios de estos dispositivos que impide que alcancen las mismas metas que aquellos que “cada mañana” se auto motivan para seguir luchando contra la balanza.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. CERRAR